| Jimmy Alan Leudo Asprilla Estudiante Lic. en Pedagogía Infantil |
Población
objetivo
Niños
y niñas de educación primaria y/o inicial.
Resultado
de aprendizaje
Lograr despertar el interés y el aprecio por la lectura y escritura en niños y niñas usando la curiosidad y la imaginación de forma lúdica como herramienta motivadora.
Justificación
En
los tiempos modernos en los que vivimos y en esta sociedad permeada por dicha
modernidad, se disfrutan de muchos beneficios gracias a los avances
tecnológicos. Las TIC’s se han convertido en una herramienta transversal a
todos los contextos de la actualidad. No obstante, también estamos enfrentando
contras, como por ejemplo el facilismo, la pereza y la falta de autonomía
humana.
Mi
experiencia de aprendizaje no puede abordar todo aunque quisiera, pero si busca
mejorar un aspecto muy necesario para la sociedad que las nuevas generaciones
(y hasta las viejas) han perdido… el amor por la escritura y la lectura.
Tristemente, hoy día a las personas no les gusta leer sea por pereza o porque
según muchos no tienen tiempo para ello; esto se da a un grado tan cotidiano
que no es raro ver como se cruza la puerta de un almacén, para hacer una
pregunta que tenía la respuesta escrita en una hoja grande fijada en la
mismísima puerta que se acabó de cruzar. Esta carencia de apego hacia la
literatura por parte de los adultos es una característica que también acompaña
a los menores, sea por imitación o por la mera condición de que el adulto no le
aclare que vale ver la serie o película, pero no está de más leer el libro.
Por
medio de esta experiencia de aprendizaje significativo pretendo contrarrestar a
grado razonable este fenómeno que es grande y sigue en crecimiento.
Trabajando
con los niños y niñas podré influir en los adultos del futuro, quienes al fin y
al cabo son los replicadores de las concepciones, ideologías, creencias, etc.
además de que aun son moldeables y están dispuestos al cambio y la
transformación positiva.
Fundamentación
El
objetivo de todo docente es y debe ser la formación integral de sus estudiantes
y para eso es de vital importancia que se generen espacios o escenarios junto
con actividades que permitan que el niño desarrolle todas sus habilidades
psicomotrices de tal modo que sus dimensiones se avancen de forma óptima. El
señor Acodesi dice que la formación integral es “el proceso continuo,
permanente y participativo que busca desarrollar todas y cada una de las
dimensiones del ser humano (ética, espiritual, cognitiva, afectiva, estética,
corporal, espiritual y sociopolítica), a fin de lograr su realización plena en
la sociedad” (2002, p. 13).
No
es un secreto para nadie que la primera escuela es la familia, la casa, el
hogar, donde se inculcan los valores y principios éticos. Por otro lado, en
segundo lugar encontramos los establecimientos educativos —a través de sus
docentes, pedagogos, maestros o profesores— que se encargan de contribuir a la
construcción de conocimientos durante el resto de la vida (Lucio et al.,
2019). Aquí es precisamente donde entra a jugar un papel muy importante el
educador infantil y las estrategias pedagógicas que decida usar para poner su
grano de arena en la formación de los niños y niñas. Personalmente, puedo decir
que la lectura es una de las herramientas más útiles que se pueden poner en uso
para despertar las habilidades de los estudiantes y por la misma ruta llevarlos
hasta la escritura y el amor a la literatura, mucho mejor todavía si le
agregamos la dosis lúdica justa.
La
experiencia de aprendizaje que planteo va en pro de que los niños y niñas
puedan abrir su visión al mundo tan grande del que se puede disfrutar gracias a
la lectura y mas si ellos se sienten parte de ese universo como creadores de
historias. Por un lado, la práctica lectora les perfecciona el proceso de
lectura mismo, como dice Smith (1989) “aprender a leer comienza al estar
leyendo” (p. 95); por otro, se puede decir que:
La escritura es un
instrumento que permite que el individuo exprese sus vivencias, sentimientos de
manera libre y espontánea además de reflexionar sobre lo que piensa. De ahí la
importancia de generar espacios para este tipo de prácticas en la escuela (Benavides
et al., 2015)
Por
medio de mi experiencia de significativa deseo fortalecer estos dos aspectos de
los estudiantes, a la vez que disfrutan del aprendizaje. Hago mías la palabras
de Lerner (2001) que dice que es “necesario hacer de la escuela un ámbito donde
la lectura y la escritura sean prácticas vivas y vitales, donde leer y escribir
sean instrumentos poderosos” (p. 26).
Descripción de la experiencia
Recursos:
- Materiales para exploración (un peluche, un lápiz, una pelota, un fruto).
- Hojas rayadas
- Lápices
- Colores
La actividad comienza invitando a los niños y niñas a
jugar un juego (esto con el objetivo de despertar su interés) para así presentarles
los materiales a explorar. En este momento es clave para ellos el sentido de la
vista, porque aunque los puedan ver no los podrán tocar. Luego pediremos a los
niños que escojan uno de los elementos o materiales a explorar e invitaremos a que
los que hayan coincidido en el elemento trabajen de manera colaborativa
formando un equipo.
En la siguiente etapa, el material a explorar les será
llevado a cada equipo correspondiente. En este momento empieza el
reconocimiento del material ya no solo con los ojos sino con todos los
sentidos. Se debe invitar a los niños y niñas a tocar, observar, oler, etc. al
material. Después de que los estudiantes se hayan familiarizado con el elemento
y hayan creado conceptos personales de ellos propios a su edad, se les invita a
expresar entre ellos los que piensan del elemento (no hay que coartar de ningún
modo las ideas de los estudiantes por más aventuradas que sean; necesitamos una
lluvia de ideas en cada equipo de trabajo).
En la tercera etapa, se les informará a los niños que
van a tener la hermosa oportunidad de plasmar por medio de la escritura un texto
(en lo posible un cuento o historia) o un dibujo narrativo (un dibujo que
cuente su historia) sobre el elemento que escogieron, por ende se les dará a
cada uno una hoja rayada, un lápiz y colores. Cada uno podrá expresar sus
pensamientos en el papel en esta etapa, por medio de la escritura y el dibujo.
Al final, los niños podrán leer sus cuentos cortos ante la clase y/o exponer sus dibujos. Los productos de la actividad se guardaran en un archivo para formar un “banco de literatura y arte”. La actividad puede ser modificada y adaptada según la etapa escolar.
Referencias
Acodesi (2002). La formación integral y sus
dimensiones. Bogotá: Acodesi.
Benavides, Corredor y Ramos (2015). El cuento
infantil una estrategia pedagógica desde la literatura para el desarrollo de
los procesos de aprendizaje de la lectura y la escritura. Universidad de la
sabana, facultad de educación.
Lerner, D. (2001). Leer y escribir en la escuela:
lo real, lo posible y lo necesario. México, D.F: Fondo de Cultura
Económica.
Lucio, Posada y Souza (2019). Neuroeducación: una
propuesta pedagógica para la educación infantil. Análisis, 51(94), 159-179.
DOI: https://doi.org/10.15332/10.15332/s0120-8454.2019.0094.08
Smith, Frank. (1989). Comprensión de la lectura.
México: Editorial Trillas.